Aitor Ayesa, el joven de Esquíroz que quiere recuperar la memoria de toda la Cendea
Con solo 24 años, Aitor Ayesa ha conseguido que su propuesta para investigar la historia y el patrimonio cultural material e inmaterial de la Cendea de Galar sea la más votada en los Presupuestos Participativos 2026. Ahora comienza una aventura que le llevará a recorrer siglos de historia, desde los primeros pobladores de hace más de 5.000 años hasta las tradiciones que siguen vivas hoy en nuestros pueblos.

Cuando hace unos años Aitor Ayesa encontró por casualidad un libro sobre la Cendea de Galar en la sección de publicaciones navarras de Traperos de Emaús, no imaginaba que aquel hallazgo acabaría convirtiéndose en un proyecto respaldado por decenas de vecinos y vecinas.
Aquel libro era La Cendea de Galar, escrito por Leonardo Aguinaga en 1974. Desde entonces, la idea quedó rondándole la cabeza.
«Pensé que sería bonito impulsar un proyecto que ayudara a conservar nuestra historia, pero también esas costumbres, tradiciones y formas de vida que forman parte de la identidad de la Cendea y que, si no las recogemos hoy, quizá dentro de unas décadas se hayan perdido para siempre.»
Hoy, aquella intuición se ha transformado en una realidad. Su propuesta, «La Cendea de ayer y hoy», ha sido la más apoyada en los Presupuestos Participativos 2026, obteniendo 65 votos, doce más que la siguiente iniciativa más respaldada.
Un historiador joven con ganas de investigar
Aitor, vecino de Esquíroz, tiene 24 años y es Graduado en Historia y Patrimonio por la Universidad Pública de Navarra. Además, está a punto de finalizar el doble máster en Profesorado de Educación Secundaria y en Historia y Memoria.
El próximo 10 de junio defenderá su Trabajo Fin de Máster y apenas un día después comenzará a trabajar en el proyecto que ha ilusionado a tantas personas de la Cendea.
Aunque reconoce entre risas que pidió apoyo a familiares y amistades cercanas durante las votaciones, lo que más le sorprendió llegó después.
Varias personas de distintos pueblos le comentaron que habían votado la propuesta sin saber que era suya. Simplemente les había gustado la idea. Incluso vecinos y vecinas que no participaron en la votación le trasladaron su interés por conocer los resultados de la investigación y descubrir nuevas historias sobre la Cendea. Este respaldo le ha confirmado que existe una curiosidad compartida por conocer mejor nuestras raíces y nuestro patrimonio.
Ese interés despertado entre la vecindad también ha reforzado una idea que Aitor tenía clara desde el principio del proyecto.
«Quiero que sea un trabajo riguroso, pero también accesible. La idea es que cualquier vecino o vecina pueda acercarse a la historia de la Cendea y disfrutar descubriendo su patrimonio y sus tradiciones».
Aunque el proyecto nace desde una perspectiva académica y de investigación, el joven historiador considera que el conocimiento solo cobra todo su valor cuando puede compartirse. Por eso, el apoyo recibido durante las votaciones le ha confirmado aún más la importancia de presentar los resultados de una forma cercana y comprensible para toda la población.
Un viaje desde la Edad del Hierro hasta las tradiciones de hoy
La investigación tendrá como objetivo elaborar un estudio sobre la historia y el patrimonio cultural material e inmaterial de la Cendea de Galar.
Para el patrimonio material seguirá los criterios establecidos por la UNESCO, referencia internacional en esta materia. Aunque gran parte del trabajo se centrará en los siglos XIX y XX, donde existe una mayor cantidad de documentación y evidencias históricas, Aitor quiere ir mucho más atrás.
De hecho, la investigación partirá de los primeros asentamientos humanos conocidos en el territorio de la Cendea.
Según explica, existen evidencias de tres tipos de pobladores que se remontan a hace más de 5.000 años y también de diferentes comunidades asentadas durante la Edad del Hierro.
Pero no todo serán edificios, restos arqueológicos o documentos.
Las campanas también cuentan nuestra historia
Una parte importante del trabajo estará dedicada al patrimonio cultural inmaterial, es decir, a todas aquellas tradiciones, conocimientos y costumbres que forman parte de nuestra identidad colectiva.
Un ejemplo es el toque manual de campanas.
Lo que para muchas personas puede parecer un gesto cotidiano es, en realidad, una práctica reconocida internacionalmente. El Toque Manual de Campanas fue declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la UNESCO en 2022 y forma parte del Patrimonio Cultural Inmaterial de España desde 2019.
Como este, existen numerosos elementos de nuestra vida cotidiana que forman parte de la historia viva de los pueblos y que merecen ser documentados y preservados.
Una investigación que podría enriquecerse con la colaboración vecinal
Aunque todavía es pronto para definir cómo podrá colaborar la vecindad, Aitor tiene claro que las fotografías antiguas, documentos familiares, recuerdos y testimonios personales serán una fuente de enorme valor para comprender mejor la evolución de nuestros pueblos.
La investigación comenzará este mes de junio y está previsto que se prolongue hasta finales de año.
Desde el Ayuntamiento queremos acompañar este trabajo y compartirlo con toda la vecindad. Por ello, próximamente crearemos una sección específica en la web municipal donde iremos publicando los avances de la investigación, los descubrimientos más interesantes y las historias que vayan apareciendo durante el proceso.
Estamos convencidos de que será una oportunidad única para mirar nuestro pasado con nuevos ojos y seguir haciendo Cendea a través del conocimiento de nuestra propia historia.
Y este fin de semana… a por el torneo de pelota
Aunque pueda parecer que sus aficiones están entre libros, archivos y bibliotecas, Aitor reconoce que donde más disfruta es en el monte y jugando a pelota con sus amigos en el frontón de Esquíroz.
Precisamente este fin de semana participará en el torneo de pelota que cada año reúne a más jóvenes de la Cendea y de otras localidades cercanas.
Desde el Ayuntamiento le deseamos mucha suerte en la competición y, sobre todo, esperamos con ilusión los primeros avances de esta apasionante investigación que nos ayudará a conocer mejor quiénes fuimos, quiénes somos y qué hace única a la Cendea de Galar.