Entrega II – Prisioneros, desterrados y obligados a luchar para el enemigo: la historia escondida de dos vecinos de la Cendea – «La Cendea de Galar, ayer y hoy»
Una nota escondida en el archivo de la Cendea de Galar revela el sorprendente destino de Apolinario Esparza y Antonio Goñi, dos prisioneros carlistas obligados a servir en el ejército que los había capturado.
Esta investigación sobre la Cendea entre 1789 y 1876 reúne tantas historias que Aitor ha decidido recorrerla desde dos miradas complementarias: las vidas de quienes sufrieron la guerra y las huellas que aquellos conflictos dejaron en el arte y en nuestro paisaje.
PARTE 1
Dos vecinos atrapados por la guerra
A simple vista parecía un papel más. Una nota breve, sin fecha y casi perdida entre los documentos del archivo de la Cendea. Pero, tirando del hilo, ha aparecido una historia estremecedora: la de Apolinario Esparza y Antonio Goñi, dos vecinos cuyas vidas quedaron atrapadas en la guerra.

Los dos habían combatido en las filas carlistas. Los dos fueron capturados como prisioneros. Y los dos recibieron un castigo tan duro como paradójico: el ejército liberal que los había detenido terminó obligándolos a servir en sus propias filas.
El documento cuenta que ambos fueron destinados al Ejército de Ultramar, dentro del Batallón de Cazadores de Alcántara nº 10. De un día para otro, dos vecinos de la Cendea eran alejados de su tierra y enviados a miles de kilómetros para servir al mismo bando que los había hecho prisioneros.
Un tachón que cambia la historia

Junto al nombre de Apolinario Esparza se escribió que había fallecido el 14 de noviembre en Santi-Espíritu. Pero hay un detalle sorprendente: en el documento original esa noticia aparece tachada. ¿Fue un error? ¿Llegó después una rectificación? Un simple trazo de tinta deja abierta una incógnita que todavía hoy no podemos resolver.
El destino de Antonio Goñi es aún más desconcertante. Tras indicar que también había sido enviado a Ultramar, el documento termina con apenas unas palabras: «ignorándose su paradero». Y ahí desaparece su rastro.
Una historia escondida en el archivo de la Cendea
Quizá lo más sorprendente sea pensar que toda esta historia estaba esperando en una escueta nota conservada aquí mismo. Tirando del hilo de unas pocas palabras hemos recuperado el destino de dos vecinos de la Cendea y una de las consecuencias más duras de aquellas guerras del siglo XIX.
En el vídeo seguimos todas las pistas: cómo fueron capturados, por qué terminaron en el Ejército de Ultramar y qué puede esconder ese misterioso tachón junto al nombre de Apolinario.
PARTE 2
La guerra contada a través del arte
Mirad bien este cuadro: la Cendea está ahí
Una representación de la Tercera Guerra Carlista permite reconocer la Sierra del Perdón y Subiza y descubrir cómo el arte también puede ayudarnos a reconstruir nuestra historia.

Podríamos mirar esta obra y ver simplemente soldados avanzando por un paisaje del siglo XIX. Pero hay algo que cambia completamente la imagen cuando sabemos dónde mirar: ese paisaje forma parte de la Cendea de Galar. 
La investigación recoge una representación vinculada a la Tercera Guerra Carlista (1872-1876) en la que pueden reconocerse la Sierra del Perdón y el entorno de Subiza. De repente, una guerra que parece lejana sucede sobre montes y caminos que seguimos viendo hoy.
Antes de la fotografía y del vídeo tal y como los conocemos, pinturas y grabados eran también una forma de mostrar y contar lo que había ocurrido.
Hoy podemos volver a ellos no solo como obras de arte, sino como fuentes que nos ayudan a observar paisajes, tropas y acontecimientos.
Imagen, documentos y vestigios físicos empiezan así a contar una misma historia.

En el vídeo de esta entrega aprenderemos a mirar estas obras con otros ojos y a descubrir qué puede revelarnos el paisaje que aparece detrás de los soldados.
La investigación completa va mucho más allá y reconstruye cómo las guerras del siglo XIX afectaron directamente a la Cendea. Quizá después de conocerla ya no miremos la Sierra del Perdón de la misma manera.
Descubrid la investigación completa en «La Cendea de Galar, ayer y hoy»