«Estoy en el cielo, yo creo que tiene que ser algo así»: Cordovilla sorprende a Josemari con un rincón para siempre
Cordovilla ha querido despedir con muchísimo cariño a José María Jiménez, Josemari, párroco del pueblo durante 24 años, con un homenaje sorpresa organizado con motivo de su jubilación. La comunidad cristiana, la vecindad y el Concejo se reunieron para darle las gracias y descubrir, junto a la iglesia, “El Rincón de Josemari”, un pequeño espacio con un banco, un jardín y una placa que llevará para siempre su nombre.
Fue un acto entrañable y lleno de emoción. Tanto, que el propio Josemari, todavía sorprendido por lo que acababa de vivir, encontró una forma preciosa de explicarlo:
“Estoy en otro mundo, estoy en el cielo. Yo creo que tiene que ser algo así”.
En la galería de fotos y vídeo del homenaje podéis ver y escuchar a Josemari en uno de los momentos más emocionantes de la tarde; si no conocéis a Josemari, en este vídeo vais a descubrir su enorme calidad humana y entender el porqué de este homenaje, con sus palabras aún temblando de emoción:
Una sorpresa preparada con el corazón del pueblo
Josemari llegó sin saber qué le esperaba. Allí estaban muchas de las personas a las que ha acompañado durante estos años, dispuestas esta vez a ser ellas quienes le acompañaran a él.
El recibimiento comenzó con Agur Jaunak, interpretado al saxofón por Eneko Landivar, vecino de Cordovilla de 14 años.
Después llegaron las palabras del Concejo y uno de los momentos centrales de la tarde: la presentación del Rincón de Josemari y el descubrimiento de la placa colocada en su honor detrás de la iglesia.
Lali Lerchundi, en representación de la comunidad parroquial, tomó después la palabra. También participaron los niños y niñas: Leire Oneca y Celia del Río hicieron entrega de las flores; Olivia Juanicotena leyó una poesía y entregó unos dibujos; y Sofía Serrano y Valentina Muñoz, acompañadas por sus guitarras, interpretaron Junto a ti, María.
El acto lo cerró el vicario de la Diócesis, D. Miguel Larrambebere.
Fue una despedida hecha entre muchas manos y generaciones, reflejo del cariño que Josemari ha ido sembrando durante estos 24 años.
«Has tejido pueblo»
Estas fueron las palabras que el Concejo de Cordovilla dedicó íntegramente a Josemari durante el homenaje:
Palabras del Concejo de Cordovilla
Agradecimiento a D. José María Jiménez, “Josemari”
Buenas tardes a todos y todas,
Hoy, en nombre del Concejo de Cordovilla, quiero tener unas palabras de agradecimiento para D. José María Jiménez, párroco de Cordovilla.
Querido José Mari:
Gracias. Gracias por tu entrega, por tu cercanía y por el cariño con el que has acompañado a nuestro pueblo todos estos años.
Gracias a tu colaboración hemos podido sacar adelante proyectos importantes para Cordovilla.
Hemos conseguido la restauración del retablo y el arreglo de la campana, todo ello posible gracias al convenio de colaboración entre el Concejo, el Ayuntamiento y la Parroquia, donde tú jugaste un papel esencial.
Contigo hemos vivido también nuestra primera romería a la Virgen del Horizonte, una Virgen que no tenía pueblo y a la que Cordovilla ha hecho suya.
Contigo hemos vuelto a celebrar el día de San Cosme y San Damián. Era una fecha que se había perdido, y hoy ya la tenemos de nuevo en nuestro calendario de fiestas. Ya es tradición en Cordovilla.
Estamos creando tradiciones y haciéndolas pueblo.
El Concejo siempre ha contado con tu ayuda y colaboración. Has sido un referente de valores, de comunidad, de escucha y de apoyo.
Y a ti que te gusta tanto tejer… Has tejido pueblo.
Desde el Concejo queremos reconocerte públicamente ese trabajo silencioso y constante.
Por eso, hoy queremos dedicarte un lugar muy especial al que hemos llamado: “El Rincón de Josemari”.
Una huella que permanece en Cordovilla
También hubo palabras de agradecimiento de quienes han compartido con él la vida de la parroquia. Lali Lerchundi, en representación de la comunidad parroquial, leyó este texto:
Palabras de la comunidad parroquial
Agradecimiento a “Josemari”
Querido José María:
Hay personas que pasan por un lugar y dejan un buen recuerdo. Otras dejan una huella que permanece en el corazón. Tú eres, sin duda, una de ellas.
Si alguien nos preguntara cómo es Josémari sin haberlo conocido, probablemente la mejor respuesta sería esta: ES UN GRAN HOMBRE. Un hombre bondadoso, cercano, siempre atento a quien más lo necesita. Un sacerdote que no solo ha predicado el Evangelio, sino que lo ha vivido cada día con sencillez y autenticidad.
En ti hemos visto reflejado ese modo de actuar de Jesús: acercarte a los más frágiles, tender la mano sin esperar nada a cambio, escuchar, acompañar y hacer sentir importante a cada persona. Nos has enseñado, sobre todo con tu ejemplo, que la fe se demuestra en las obras y que el amor al prójimo es el mejor camino para llegar a Dios.
La comunidad de Cordovilla quiere darte las gracias de corazón por todo lo que has significado para nosotros. Ha sido un verdadero privilegio tenerte como párroco y compartir contigo tantos momentos importantes de nuestras vidas.
Siempre has estado disponible. Para un bautizo, una comunión, una boda o cualquier celebración que surgiera. Bastaba con llamarte y, de una forma u otra, siempre encontrabas un hueco. Nunca hemos sentido que una necesidad fuera una molestia para ti; al contrario, siempre nos hemos sentido acogidos y acompañados.
Nos quedamos con la satisfacción de saber, porque así nos transmitiste tú mismo, que después de tanto esfuerzo te sentías profundamente orgulloso de que, pese a las dificultades, la comunidad hubiera salido adelante. Siempre nos recordabas que la comunidad debía nacer de nuestro pueblo y reflejar lo mejor de las personas. Nos has enseñado que el cristianismo se vive, sobre todo en lo humano: en la acogida, el servicio y el amor al prójimo, más que en los ritos.
Ese será, sin duda, uno de los legados más valiosos que nos dejas.
Nos llevamos también muchos recuerdos que permanecerán para siempre en nuestra memoria. Nunca olvidaremos el día que se cantó por primera vez la Jota dedicada a san Cosme y San Damián, en nuestra iglesia. Tras dejar las puertas abiertas, de forma repentina, dos golondrinas entraron y comenzaron a revolotear por toda la iglesia y así permanecieron mientras tú celebrabas la Eucaristía. Fue un momento inesperado, entrañable y lleno de simbolismo, de esos que quedan grabados para siempre.
Y, cómo no, recordaremos siempre la Romería de la Virgen del Horizonte. Gracias a tu impulso y a tu ilusión, esa celebración ha echado raíces entre nosotros y ya forma parte del calendario y del corazón de Cordovilla. Cada mes de mayo volveremos a reunirnos para honrar a la Virgen y, de alguna manera, también para sentirte presente entre nosotros, porque esa hermosa tradición llevará siempre tu huella.
Gracias Josemari por tu entrega generosa, por tu cercanía, por tu humanidad y por enseñarnos, con tu vida, cuál es el verdadero sentido del servicio.
24 años y una idea: hacer pueblo
Al terminar el homenaje, Josemari tomó la palabra. Todavía emocionado, recordó su llegada a Cordovilla hace 24 años, cuando la iglesia estaba muy deteriorada, y el camino recorrido desde entonces hasta su restauración y reapertura al culto.
Pero quiso hablar, sobre todo, de algo que va mucho más allá del edificio.
«Tenemos una religión de culto y tiene que ser una religión de vida. El culto nos tiene que llevar a vivir», explicó.
Y resumió así lo que ha intentado transmitir durante todos estos años: «La comunidad cristiana de Cordovilla tiene que ser el fermento en el pueblo para hacer una comunidad humana, creyentes o no creyentes».
Quizá por eso este homenaje habla también de Cordovilla. De un pueblo capaz de reunirse para agradecer, recordar y cuidar a una persona que ha formado parte de su vida durante más de dos décadas.
Josemari llegó para acompañar a una parroquia y, como le recordó el Concejo, terminó ayudando también a tejer pueblo.
Ahora, detrás de la iglesia, un banco, un pequeño jardín y una placa guardarán su nombre. Un rincón sencillo para recordar una historia compartida y todo el cariño sembrado durante estos años.
Desde el Ayuntamiento de la Cendea de Galar nos sumamos al agradecimiento de Cordovilla. Gracias, Josemari, por estos 24 años, por tu cercanía y por ayudar a hacer pueblo y a hacer Cendea.


